El oso soldado que bebía cerveza y transportaba munición en el frente

el oso wojtek

En la primavera de 1942, en algún punto de la ruta entre Pahlavi y Teherán, un grupo de soldados polacos se cruzó con un niño iraní que llevaba en brazos un cachorro de oso pardo cuya madre había sido abatida por cazadores. Un oso sirio, pequeño, desorientado, con dificultades para tragar. Lo que sucedió a continuación es una de las historias más inverosímiles y completamente verificadas de toda la Segunda Guerra Mundial.

Lo compraron. Le pusieron nombre. Y lo convirtieron en uno de los soldados más célebres del conflicto.

De cachorro iraní a mascota del ejército

El oso recibió el nombre de Wojtek, pronunciado aproximadamente «Voitek» en polaco. En los primeros días, tenía tantos problemas para alimentarse que los soldados lo alimentaban con leche condensada desde una vieja botella de vodka. Pronto pasó a frutas, mermelada, miel y jarabe. Y después, inevitablemente, a la cerveza.

La cerveza se convirtió en su bebida favorita. También aprendió a fumar cigarrillos, o más exactamente a comérselos cuando alguien se los ofrecía. Por las mañanas tomaba café. Dormía con los soldados cuando hacía frío. Se convirtió en el centro de gravedad emocional de aquella unidad de hombres que habían perdido su país, que habían sobrevivido a la deportación soviética y que ahora atravesaban Oriente Medio hacia una guerra cuyo final nadie podía predecir.

Wojtek pasó los siguientes meses en el campamento de refugiados polaco cerca de Teherán, principalmente bajo el cuidado de una joven refugiada de 18 años llamada Irena Bokiewicz, que había insistido en que compraran al cachorro. En agosto de ese mismo año, fue donado a la 2ª Compañía de Transporte, que más tarde se convirtió en la 22ª Compañía de Suministros de Artillería.

Un oso con cartilla militar, rango y número de serie

Cuando el II Cuerpo Polaco fue reasignado para combatir junto al Octavo Ejército Británico en Italia, surgió un problema burocrático de proporciones inesperadas: las regulaciones del barco de transporte militar británico que debía llevarlos prohibían expresamente el embarque de mascotas y animales.

La solución fue tan elegante como absurda: Wojtek fue reclutado formalmente en el ejército polaco como soldado raso. Recibió su propia cartilla militar, su propio rango y su propio número de serie. Figuraba en las listas de la 22ª Compañía de Suministros de Artillería como un miembro más de la unidad. Dos soldados, Henryk Zacharewicz y Lew Worzowski, fueron asignados oficialmente como sus cuidadores.

Viajó a Italia como soldado. Porque técnicamente lo era.

Monte Cassino: el oso que cargó lo que cuatro hombres no podían

La Batalla de Monte Cassino en 1944 fue uno de los episodios más brutales de la campaña italiana. Las fuerzas aliadas intentaron durante meses romper la Línea Gustav alemana en torno al monasterio benedictino que dominaba el valle. El II Cuerpo Polaco participó en la ofensiva final que culminó con la toma del monte el 18 de mayo de 1944.

Durante aquellos días, Wojtek observó a los soldados de su unidad transportando cajas de munición y decidió, con la lógica impenetrable de los osos, hacer lo mismo. Empezó a imitar a los hombres: cuando los veía levantar cajas, él levantaba cajas. Cajones de proyectiles de artillería de 25 libras que normalmente requerían cuatro hombres para ser transportados. Wojtek los cargaba solo, apilándolos sobre camiones o sobre otras cajas, sin soltar ninguno.

Para entonces pesaba 90 kilogramos y se desplazaba con naturalidad sobre sus patas traseras junto a los soldados. Un soldado británico dejó testimonio escrito de haber visto a un oso transportando cajones de munición durante la batalla. No era una leyenda. Era logística.

Tras la victoria polaca en Monte Cassino, Wojtek fue ascendido al rango de cabo. En reconocimiento a su popularidad y a su servicio, la 22ª Compañía adoptó como emblema oficial la imagen de un oso cargando un proyectil de artillería.

De los Apeninos a Edimburgo

Cuando terminó la guerra en 1945, Wojtek viajó a Escocia con el resto de la 22ª Compañía a través del Cuerpo de Asentamiento Polaco. Fueron destinados al aeródromo de Winfield, en la granja Sunwick, cerca del pueblo de Hutton, en las Fronteras Escocesas. El oso se convirtió rápidamente en una celebridad local. La Asociación Polaco-Escocesa lo nombró miembro honorario.

Tras la desmovilización del 15 de noviembre de 1947, Wojtek fue entregado al Zoo de Edimburgo, donde pasó el resto de su vida. Los soldados polacos que lo visitaban le lanzaban cigarrillos, que él seguía comiéndose con evidente satisfacción. Respondía con entusiasmo cuando alguien le hablaba en polaco, reconociendo a muchos de sus antiguos compañeros de unidad. Fue invitado frecuente del programa infantil Blue Peter de la BBC.

Murió el 2 de diciembre de 1963, a los 21 años, de causas naturales. Pesaba casi 500 kilogramos y medía más de 1,80 metros de altura.

Hoy tiene estatuas en Edimburgo, Cracovia, Cassino, Szczecin, Sopot y Duns. Una calle de Poznań lleva su nombre: Calle del Cabo Wojtek, que conduce directamente al zoo de la ciudad.

En 2024, un cortometraje animado sobre su vida fue nominado al Oscar a la mejor película de animación corta.

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Apasionado por la historia universal y en especial la del mundo hispánico y sus procesos. Fundador de Historia Histórica, donde publica análisis, biografías y estudios basados en fuentes contrastadas para acercar el rigor académico al lector actual.