La Segunda Guerra Mundial (1939-1945): causas, desarrollo y consecuencias

La Segunda Guerra Mundial fue el conflicto armado más grande y devastador de la historia moderna. Se desarrolló entre 1939 y 1945 e involucró a la mayoría de las naciones del mundo, organizadas en dos grandes bloques enfrentados: los Aliados y las Potencias del Eje. La guerra se libró en Europa, África, Asia y el Pacífico, y combinó combates terrestres, navales y aéreos con una movilización económica e industrial sin precedentes.
El conflicto comenzó con la invasión alemana de Polonia en septiembre de 1939 y terminó con la rendición de Alemania en mayo de 1945 y de Japón en septiembre del mismo año, tras el lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki. Se estima que murieron más de 60 millones de personas, entre militares y civiles, lo que convirtió a la II Guerra Mundial en la guerra más mortífera de la historia.
La rendición alemana y japonesa se produjo por derrota incondicional, sin negociar absolutamente nada. A partir de ahí, los vencedores dividieron Europa en las cumbres que tuvieron lugar durante la guerra, la conferencia de Teherán, el 1 de diciembre de 1943, la conferencia de Yalta, en febrero de 1945 y la conferencia de Potsdam, en julio de 1945.
Más allá de las batallas, la Segunda Guerra Mundial transformó el orden mundial: provocó la caída de imperios, impulsó la creación de la ONU, aceleró la descolonización y dio origen a la Guerra Fría. Comprender sus causas, su desarrollo y sus consecuencias es clave para entender el mundo contemporáneo.
Contexto histórico y causas de la Segunda Guerra Mundial
La Segunda Guerra Mundial no fue un conflicto aislado, sino el resultado de una serie de tensiones políticas, económicas e ideológicas acumuladas durante las décadas anteriores. El periodo de entreguerras (1918-1939) creó un escenario inestable en Europa y Asia que favoreció el surgimiento de regímenes expansionistas y el colapso de la cooperación internacional.
El impacto del Tratado de Versalles
Tras la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Versalles (1919) impuso duras sanciones a Alemania: pérdidas territoriales, limitaciones militares y fuertes reparaciones económicas. Estas condiciones generaron crisis financiera, resentimiento social y un clima propicio para movimientos nacionalistas radicales. Muchos historiadores consideran que este tratado sembró parte de las condiciones que facilitaron el estallido de la Segunda Guerra Mundial.
La crisis económica y la inestabilidad política
La Gran Depresión de 1929 agravó la situación mundial. El desempleo masivo y la pobreza debilitaron a muchas democracias y fortalecieron opciones autoritarias. En varios países creció el apoyo a líderes que prometían orden, recuperación económica y grandeza nacional.
La crisis también impulsó políticas proteccionistas y rivalidades comerciales que aumentaron las tensiones entre potencias.
El ascenso de los regímenes totalitarios
Durante los años 20 y 30 se consolidaron gobiernos totalitarios con políticas expansionistas:
- Alemania nazi con Adolf Hitler
- Italia fascista con Benito Mussolini
- Japón militarista con fuerte control del ejército sobre el gobierno
Estos regímenes promovían el rearme, el nacionalismo extremo y la expansión territorial, elementos decisivos en el inicio del conflicto.
El fracaso de la Sociedad de Naciones
La Sociedad de Naciones, creada para evitar nuevas guerras tras 1918, no logró frenar las agresiones internacionales. No pudo impedir:
- La invasión japonesa de Manchuria
- La invasión italiana de Etiopía
- Las anexiones territoriales de la Alemania nazi
La falta de mecanismos de fuerza y la escasa cooperación entre potencias redujeron su eficacia y dejaron vía libre a nuevas agresiones.
La política de apaciguamiento
Varias potencias europeas adoptaron una estrategia de apaciguamiento, intentando evitar otra gran guerra mediante concesiones diplomáticas a Hitler. El caso más conocido fue el Acuerdo de Múnich (1938), que permitió a Alemania anexionar parte de Checoslovaquia.
Lejos de frenar la expansión alemana, esta política reforzó la confianza del régimen nazi para continuar avanzando.
Desarrollo y cronología de la Segunda Guerra Mundial (1939–1945)
La Segunda Guerra Mundial se desarrolló en varias fases, con rápidos avances iniciales de las Potencias del Eje y un posterior giro estratégico a favor de los Aliados. El conflicto se extendió por Europa, África, Asia y el Pacífico, convirtiéndose en una guerra verdaderamente global.
1939–1941: Inicio de la guerra y expansión del Eje
La guerra comenzó el 1 de septiembre de 1939, cuando Alemania invadió Polonia aplicando la táctica de guerra rápida conocida como blitzkrieg. Reino Unido y Francia declararon la guerra a Alemania poco después.
Principales hechos de esta fase:
- Invasión de Polonia y reparto con la URSS
- Ocupación de Dinamarca y Noruega
- Caída de Francia (1940)
- Batalla de Inglaterra (1940), primera gran derrota aérea alemana
- Expansión italiana en el Mediterráneo y África del Norte
En junio de 1941, Alemania rompió su pacto con la Unión Soviética e inició la Operación Barbarroja, la mayor invasión terrestre de la historia.
1941: La guerra se vuelve mundial
El conflicto adquirió dimensión global con la entrada de nuevas potencias.
El 7 de diciembre de 1941, Japón atacó la base estadounidense de Pearl Harbor, provocando la entrada de Estados Unidos en la guerra. A partir de ese momento, el conflicto se intensificó en el Pacífico.
Hechos clave:
- Entrada de Estados Unidos en la guerra
- Expansión japonesa por el Sudeste Asiático
- Formación del bloque aliado completo (EE. UU., Reino Unido, URSS y otros)
1942–1943: cambios en el equilibrio estratégico
Entre 1942 y 1943, la Segunda Guerra Mundial experimentó cambios importantes en varios frentes, aunque no se trató de un “punto de inflexión” único, sino de una serie de operaciones que comenzaron a equilibrar la presión sobre las Potencias del Eje.
Frente oriental: Stalingrado
La Batalla de Stalingrado (1942–1943) fue una de las más sangrientas de la guerra. El ejército alemán intentó tomar la ciudad para controlar el sur de la Unión Soviética y asegurar recursos estratégicos. La resistencia soviética y la extensión de sus líneas de suministro provocaron un desgaste que culminó con el cerco y la rendición del VI Ejército alemán.
Esta derrota no fue inmediatamente decisiva, pero debilitó la capacidad ofensiva alemana y permitió a la Unión Soviética iniciar contraofensivas graduales hacia el oeste.
Norte de África: El Alamein
En El Alamein (octubre-noviembre de 1942), las fuerzas británicas detuvieron temporalmente el avance del Afrika Korps alemán liderado por Rommel. La batalla permitió asegurar posiciones estratégicas para controlar el Mediterráneo y preparar operaciones posteriores en el norte de África y Sicilia. Sin embargo, el Eje aún mantenía presencia significativa en Libia y Túnez durante varios meses más.
Pacífico: Midway
La Batalla de Midway (junio de 1942) redujo la capacidad ofensiva de la flota japonesa al hundir varios portaaviones importantes. Este golpe cambió la iniciativa táctica, pero Japón seguía manteniendo territorios ocupados en el sudeste asiático y el Pacífico, por lo que no supuso el fin de su expansión de manera inmediata.
Campañas en África y Sicilia
Las campañas aliadas en África del Norte y la posterior invasión de Sicilia abrieron frentes adicionales y obligaron al Eje a redistribuir fuerzas, pero estos movimientos fueron más ajustes estratégicos que giros definitivos de la guerra.
1944: Apertura del frente occidental y avance aliado
En 1944, los Aliados lanzaron la ofensiva para liberar Europa occidental, coordinándose con el avance constante del Ejército Rojo en el este. El evento más destacado fue el Desembarco de Normandía (D-Day, 6 de junio de 1944), la mayor operación anfibia de la historia.
Este desembarco permitió:
- Establecer una cabeza de playa sólida en Francia
- Liberar gradualmente territorio francés ocupado por Alemania
- Coordinar esfuerzos con el avance soviético desde el este, acelerando el colapso del Tercer Reich
Más que un punto de inflexión, Normandía fue una operación estratégica que aprovechó la presión que ya ejercían los soviéticos, consolidando la derrota alemana en ambos frentes.
La Conferencia de Yalta: reconfiguración del mundo tras la guerra
En febrero de 1945, los líderes de los Aliados —Franklin D. Roosevelt (Estados Unidos), Winston Churchill (Reino Unido) y Iósif Stalin (Unión Soviética)— se reunieron en Yalta, Crimea, para discutir la reorganización de Europa tras la caída de Alemania, en lo que se ha dado a conocer como la Conferencia de Yalta.
Los acuerdos más relevantes incluyeron:
- División de Alemania en zonas de ocupación (EE. UU., Reino Unido, Unión Soviética)
- Reorganización política de los países liberados, especialmente Polonia, con promesas de elecciones libres que luego se incumplieron parcialmente
- Creación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como foro internacional para prevenir futuros conflictos
- Compromiso soviético de declarar la guerra a Japón tras la derrota alemana
Aunque fue presentada como una cooperación entre los Aliados, la Conferencia de Yalta también reveló tensiones latentes que más tarde se cristalizarían en la Guerra Fría, ya que la Unión Soviética consolidó su influencia sobre Europa del Este.
1945: Colapso del Tercer Reich y fin de la guerra
En 1945, tras seis años de conflicto, las fuerzas del Eje se encontraban agotadas militar, económica y estratégicamente. La guerra en Europa concluyó como resultado de la convergencia de múltiples frentes y la presión sostenida de los Aliados y la Unión Soviética, no simplemente por la entrada de un ejército en Berlín o el suicidio de Hitler.
Europa
- El avance soviético desde el este había liberado grandes territorios ocupados y colocado a Berlín bajo sitio en abril de 1945.
- Adolf Hitler se suicidó el 30 de abril de 1945, en parte como resultado del colapso militar y político dentro de Alemania.
- Alemania firmó la rendición incondicional el 7 de mayo de 1945, poniendo fin formalmente a la guerra en Europa.
Es importante notar que la derrota alemana fue el resultado de una combinación de frentes abiertos, pérdidas de recursos, colapso logístico y presión sostenida de los Aliados, más que un único evento aislado.
Pacífico
- En Asia y el Pacífico, Japón mantenía una resistencia significativa a pesar de las derrotas en Iwo Jima, Okinawa y otras islas estratégicas.
- En agosto de 1945, Estados Unidos lanzó bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, causando destrucción masiva y acelerando la rendición japonesa.
- Japón anunció su rendición formal el 2 de septiembre de 1945, poniendo fin al conflicto global.
El final de la guerra en el Pacífico no fue únicamente consecuencia de los bombardeos, sino también de la presión combinada de bloqueos, invasiones de islas estratégicas y la entrada de la Unión Soviética en Manchuria.
Participantes en la Segunda Guerra Mundial: Aliados y Potencias del Eje
La Segunda Guerra Mundial enfrentó a dos grandes bloques de países con sistemas políticos, intereses estratégicos y visiones del orden internacional completamente distintos. Aunque la composición de cada bando evolucionó con el tiempo, se pueden distinguir dos coaliciones principales: los Aliados y las Potencias del Eje.
Las alianzas no fueron solo militares: implicaron cooperación industrial, logística, tecnológica y económica a gran escala, algo que diferenció esta guerra de conflictos anteriores.
Los Aliados
Los Aliados fueron el bloque que finalmente resultó vencedor. Estuvo formado por países con sistemas políticos diversos —democracias liberales y un régimen comunista— unidos por el objetivo común de derrotar la expansión del Eje.
Las potencias aliadas más influyentes fueron:
- Reino Unido
- Unión Soviética
- Estados Unidos
- China
- Francia (tras su liberación)
A estas se sumaron gobiernos en el exilio, dominios británicos y numerosos países que contribuyeron con tropas, industria o apoyo estratégico. La capacidad productiva de Estados Unidos y la resistencia humana e industrial soviética fueron factores decisivos para inclinar la balanza.
Las Potencias del Eje
El Eje estuvo liderado por regímenes autoritarios con políticas expansionistas y militarizadas. Su cooperación se basaba en intereses estratégicos compartidos, aunque nunca alcanzaron el mismo nivel de coordinación global que los Aliados.
El núcleo del Eje lo formaron:
- Alemania nazi
- Italia fascista
- Japón imperial
Alemania fue la principal potencia militar en Europa, Italia actuó sobre todo en el Mediterráneo y África, y Japón lideró la expansión en Asia y el Pacífico. También existieron estados aliados o satélites que colaboraron con el Eje en distintos frentes europeos.
Una guerra realmente mundial
A diferencia de la Primera Guerra Mundial, el conflicto de 1939-1945 implicó combates activos en varios continentes al mismo tiempo. Hubo frentes simultáneos en:
- Europa occidental y oriental
- Norte de África
- Atlántico y Mediterráneo
- Asia oriental
- Océano Pacífico
Esta dimensión global explica tanto el enorme número de víctimas como el profundo impacto geopolítico posterior.
Batallas y hechos decisivos de la Segunda Guerra Mundial
El resultado de la Segunda Guerra Mundial no se decidió por un único enfrentamiento, sino por una serie de campañas y batallas que cambiaron progresivamente el equilibrio estratégico. Algunas frenaron la expansión del Eje; otras marcaron el inicio de la contraofensiva aliada. Comprender estos episodios permite entender por qué el rumbo del conflicto giró a partir de 1942–1943.
La Batalla de Inglaterra: el freno aéreo a Hitler
Tras la caída de Francia en 1940, Alemania intentó neutralizar al Reino Unido mediante una campaña aérea masiva. El objetivo era destruir la aviación británica y forzar una rendición o facilitar una invasión.
Sin embargo, la resistencia de la Royal Air Force, el uso eficaz del radar y la defensa coordinada del espacio aéreo impidieron la superioridad alemana. Fue la primera gran derrota estratégica de la Alemania nazi y demostró que el Eje no era invencible.
Stalingrado: el gran punto de inflexión en el frente oriental
La Batalla de Stalingrado (1942–1943) es considerada por muchos historiadores el punto de giro decisivo en Europa. El ejército alemán intentó tomar la ciudad para cortar rutas estratégicas y debilitar a la Unión Soviética.
La lucha urbana fue extrema y prolongada. Finalmente, las fuerzas soviéticas rodearon al ejército alemán y forzaron su rendición. A partir de ese momento, Alemania perdió la iniciativa en el frente oriental y comenzó un retroceso continuo hacia el oeste.
Midway: el cambio de equilibrio en el Pacífico
En junio de 1942, la Batalla de Midway alteró el curso de la guerra naval en el Pacífico. Estados Unidos logró destruir varios portaaviones japoneses gracias a la inteligencia criptográfica y a decisiones tácticas rápidas.
Japón perdió capacidad ofensiva y ya no pudo recuperar la iniciativa estratégica. Desde entonces, la guerra en el Pacífico se transformó en una ofensiva progresiva estadounidense isla por isla.
El Alamein: el giro en el norte de África
En el norte de África, las fuerzas del Eje habían avanzado amenazando rutas clave y el canal de Suez. La Batalla de El Alamein (1942) marcó el momento en que las fuerzas británicas lograron detener y revertir ese avance.
La victoria aliada aseguró posiciones estratégicas y facilitó posteriores operaciones en el Mediterráneo.
El desembarco de Normandía: la apertura del frente occidental
El 6 de junio de 1944, los Aliados lanzaron el desembarco de Normandía, conocido como D-Day. Fue la mayor operación anfibia de la historia y permitió establecer una cabeza de puente en Europa occidental.
Desde allí comenzó la liberación de Francia y el avance aliado hacia Alemania. La presión simultánea desde el oeste (Aliados) y el este (URSS) aceleró el colapso del Tercer Reich.
Hiroshima y Nagasaki: el final de la guerra
En agosto de 1945, Estados Unidos lanzó bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki. El impacto humano y material fue devastador. Pocos días después, Japón anunció su rendición.
Estos ataques no solo cerraron la guerra, sino que inauguraron la era nuclear y transformaron la estrategia militar y la política internacional del siglo XX.
Consecuencias de la Segunda Guerra Mundial
La Segunda Guerra Mundial no solo fue el conflicto más mortífero del siglo XX, sino también uno de los más transformadores. Sus consecuencias afectaron a la política internacional, la economía, la tecnología, las fronteras y la vida social de decenas de países. El mundo que surgió tras 1945 fue profundamente distinto al de 1939.
Un coste humano sin precedentes
El impacto demográfico fue devastador. Murieron decenas de millones de personas, con una proporción de víctimas civiles mucho mayor que en guerras anteriores. Los bombardeos estratégicos sobre ciudades, el hambre, las deportaciones y el genocidio elevaron las cifras de mortalidad.
El Holocausto, llevado a cabo por el régimen nazi, supuso el asesinato sistemático de millones de judíos y de otros grupos perseguidos. Este crimen marcó de forma permanente la conciencia histórica mundial.
El nuevo orden político internacional
Tras la guerra, el equilibrio de poder cambió radicalmente. Europa dejó de ser el centro indiscutible de la política mundial y emergieron dos superpotencias con modelos opuestos: Estados Unidos y la Unión Soviética.
De esta nueva bipolaridad nació la Guerra Fría, un largo periodo de tensión ideológica, militar y tecnológica que influyó en la política global durante décadas. Muchos países quedaron alineados con uno u otro bloque.
En este contexto también se creó la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1945, con el objetivo de prevenir nuevos conflictos globales y fomentar la cooperación internacional.
Cambios territoriales y caída de regímenes
El mapa político se modificó en varias regiones. Alemania fue dividida en zonas de ocupación, Japón perdió su imperio exterior y varios estados europeos cambiaron fronteras. Los regímenes fascistas de Alemania e Italia desaparecieron.
Además, la debilidad de las potencias coloniales europeas aceleró los procesos de independencia en Asia y África durante las décadas siguientes.
Impacto económico y reconstrucción
Gran parte de Europa y Asia quedó devastada a nivel industrial y urbano. La reconstrucción requirió enormes inversiones y planificación. Estados Unidos impulsó el Plan Marshall, un programa de ayuda económica para reactivar Europa occidental y estabilizar sus sistemas políticos.
La guerra también aceleró la innovación tecnológica e industrial, con avances en aviación, medicina, energía y comunicaciones que luego tuvieron uso civil.
El inicio de la era nuclear
El uso de armas atómicas en 1945 abrió una nueva etapa en la historia militar. Desde entonces, la amenaza nuclear pasó a formar parte de la estrategia global y del equilibrio de poder entre superpotencias. La disuasión nuclear se convirtió en un factor central de la política internacional.
Preguntas frecuentes sobre la Segunda Guerra Mundial
¿Cuándo empezó y cuándo terminó la Segunda Guerra Mundial?
La Segunda Guerra Mundial comenzó el 1 de septiembre de 1939, con la invasión de Polonia por parte de Alemania, y terminó en 1945. En Europa finalizó el 8 de mayo de 1945 con la rendición alemana, y en el Pacífico el 2 de septiembre de 1945 con la rendición de Japón.
¿Quiénes participaron en la Segunda Guerra Mundial?
Participaron la mayoría de los países del mundo, agrupados en dos grandes bloques:
los Aliados (como Estados Unidos, Reino Unido, la Unión Soviética, China y Francia) y las Potencias del Eje (principalmente Alemania, Italia y Japón). También intervinieron numerosos países asociados, colonias y gobiernos en el exilio.
¿Cuáles fueron las causas de la Segunda Guerra Mundial?
Entre las principales causas de la Segunda Guerra Mundial destacan:
-Las consecuencias del Tratado de Versalles
-La crisis económica de 1929
-El ascenso del nazismo, fascismo y militarismo japonés
-La política de apaciguamiento europea
-El expansionismo territorial alemán, italiano y japonés
-Fue una combinación de factores políticos, económicos e ideológicos acumulados durante el periodo de entreguerras.
¿Qué países ganaron la Segunda Guerra Mundial?
Los Aliados ganaron la Segunda Guerra Mundial. Las potencias decisivas en la victoria fueron la Unión Soviética y en segunda instancia Estados Unidos y el Reino Unido, con contribuciones clave de muchos otros países.
¿Cuántas personas murieron en la Segunda Guerra Mundial?
Se estima que murieron más de 60 millones de personas, aunque algunas estimaciones superan los 70 millones. Aproximadamente la mitad fueron civiles. Estas cifras convierten a la Segunda Guerra Mundial en el conflicto más mortífero de la historia.
¿Cuál fue la batalla más importante de la Segunda Guerra Mundial?
No existe una única batalla decisiva, pero varias fueron puntos de inflexión claros, especialmente:
-Stalingrado en el frente oriental
-Midway en el Pacífico
-Normandía en Europa occidental
Cada una cambió el equilibrio estratégico en su teatro de operaciones.
¿Por qué se lanzaron las bombas atómicas?
Estados Unidos lanzó bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945 con el objetivo de forzar la rendición rápida de Japón, aunque Japón ya estaba casi derrotada. La excusa fue evitar una invasión terrestre que se preveía muy costosa en vidas. La decisión sigue siendo objeto de debate histórico y ético.
Fuentes y Bibliografía consultada
Para la redacción de este artículo y la verificación de los datos históricos presentados, se han consultado las siguientes fuentes bibliográficas y archivos digitales de referencia:
- Beevor, Antony (2012). La Segunda Guerra Mundial. Editorial Pasado & Presente. (Obra de referencia para la cronología y tácticas militares).
- Parker, R.A.C. (1990). La Segunda Guerra Mundial. Historia de Europa Oxford. Editorial Crítica.
- Churchill, Winston S. (1948-1953). La Segunda Guerra Mundial (6 volúmenes). Memorias del ex primer ministro británico.
- Enciclopedia Britannica. World War II: Summary, Combatants & Facts. Disponible en britannica.com.
- National WWII Museum (New Orleans). Archivos digitales y cronología oficial. Disponible en nationalww2museum.org.
- United States Holocaust Memorial Museum. Datos estadísticos sobre víctimas civiles y el Holocausto. Disponible en ushmm.org.
